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Revista Argentina de Musicología, vol. 27 nr. 1 (2026): 05-10 ISSN 2618-3072 (en línea)


30° aniversario de la Revista Argentina de Musicología

(1996 – 2026)


En estos días celebramos con alegría el trigésimo aniversario de la creación de la Revista Argentina de Musicología, la publicación oficial de la Asociación Argentina de Musicología. Así como las revistas científicas nos narran la historia de las instituciones que les dan soporte, también suelen registrar la historia de una disciplina y algunas, además, contribuyen a escribirla. Estimo que esta Revista ha contribuido a los tres relatos que merecerán ser registrados en su conjunto en no mucho tiempo más. Esto es porque treinta años representan varias generaciones de investigadores, miles de páginas publicadas, decenas de evaluaciones anónimas, incontables horas de edición y un mismo propósito sostenido en el tiempo: hacer de la musicología argentina un espacio de producción y conocimiento abierto al diálogo con América Latina y el mundo. Ese recorrido es el que hoy celebra la Revista Argentina de Musicología.

Hasta el presente contamos 29 ediciones con la actual y 31 números, al sumar los dobles de 2012 y 2015. Aún recordamos la primera edición que reunió ocho artículos de prestigiosos musicólogos latinoamericanos y cinco reseñas bibliográficas

—un número de textos que pocas veces fue superado—. Se inició con una nota editorial en coautoría de Leonardo Waisman y Bernardo Illari —editor ejecutivo y editor adjunto respectivamente— que expuso la necesidad de comunicar las investigaciones acumuladas durante los diez años anteriores en el seno de la Asociación. Reconocieron a Carlos Vega y Francisco Curt Lange como pioneros de la musicología argentina, así como la apertura de la RAM no solo a temáticas nacionales sino de toda América Latina y de la música de tradición europea. Además, destacaron la diversidad de enfoques como bandera editorial.


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Los trabajos incluidos en esta revista se encuentran publicados bajo la Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial 4.0


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Luego de otros propósitos y declaraciones, lo más desafiante de la nota mencionada se lee en la pregunta final: ¿cómo desarrollar una musicología latinoamericana? A ella sigue la extensa y provocativa cita literal de un texto anterior de Waisman que anticipó postulados y debates poscoloniales en la escena argentina. Destacó la herencia del canon epistemológico europeo que modeló la musicología practicada en América Latina y que la colocó en una posición de subalternidad disciplinar. No puede menos que sorprendernos su tematización visionaria en la década de 1990.1 Leonardo ha estado a cargo de la producción de varios números y nos enorgullece que continúe siendo el editor honorario de la RAM.

Años después, el décimo aniversario de la Revista —coincidente con el vigésimo aniversario de la Asociación— nos sumergía en otras preocupaciones que se manifestaron en la nota inicial de aquel número anual de 2006, en la que tuve el honor de ser invitada a coeditar el número 7 con Silvina Luz Mansilla. Es notable la similitud de situaciones que se repiten en una aparente historia cíclica porque entonces, en la introducción editorial, pusimos en relieve la lucha librada por muchos interesados en sostener la periodicidad anual de la Revista; mientras que hoy, duplicamos ese esfuerzo por mantener su frecuencia semestral. Asimismo, nos hemos abocado a comprobar la calidad científica de los textos editados por apelar al juicio de evaluadores especializados en la selección de los artículos a publicar.

Desde el comienzo se fueron multiplicando los objetos de estudio que representan una amplia gama de orientaciones intra musicológicas, si bien, muchos más se han ampliado o renovado en direcciones inter y transdisciplinarias. Una lectura de la lista de títulos de los dosieres publicados desde 2021 muestra la aparición de algunos intereses que pujan por abrirse un camino en la musicología del siglo XXI, entre ellos, los avances en las teorías de género y en las humanidades digitales relacionadas con la música. Esos y otros intereses que ya consolidaron marcos, objetos de estudio y sujetos teóricos, renuevan sus miradas para encontrar nuevos enfoques que iluminen otros ángulos alternativos y ofrezcan nuevas interpretaciones a los ya conocidos, especialmente en el inconmensurable campo de las músicas populares.

En años recientes, desde la RAM se ampliaron las fronteras de la musicología hacia experiencias musicales novedosas que abrieron portales insospechados durante la pandemia del COVID. Desafíos como la producción y digitalización del sonido, la valorización de nuevas fuentes de información musical o sonora, el acceso a repositorios lejanos a través de la informática y, sobre todo, la comunicación musical

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1 Disponible en el sitio https://ojs.aamusicologia.ar/index.php/ram/issue/view/3


mediada por nuevas plataformas digitales que propusieron otras escuchas y aceleraron investigaciones desde aquella época de encierro y aislamiento. Estas inclusiones vuelven a la RAM un espejo de la disciplina. Es lo que puede apreciarse en el presente dosier, a cargo de Stefano Gavagnin y Javier Rodríguez Aedo, titulado “Viejas canciones, nuevas perspectivas. Imaginarios de la canción política latinoamericana”. Su Introducción me exime de caracterizar cada uno de los cinco artículos que giran en torno al eje temático, cuyos autores son el propio Stefano Gavagnin, Ariel Mamani, Marita Fornaro Bordolli, Laura Jordán González y uno de doble autoría: Javier Rodríguez Aedo y Catalina Ponce Celedón.

Al dosier le sigue la sección de artículos libres con dos entregas. La primera es de Joevan de Mattos Caitano, “Entre instituciones, mediaciones y redes: el Internationales Musikinstitut Darmstadt y el campo musical argentino entre 1948 y 1973” que indaga en redes profesionales e intercambios no profundizados hasta ahora. La segunda contribución es de Pilar Pérez Rodríguez, “Paul Walter Jacob entre los pilares fundacionales de la resistencia musical en París ocupado (1940-1944)”, que nos traslada a un escenario bélico donde el jazz desempeñó un papel opositor de activismo musical en el que no cabía la violencia, al decir de la autora.

Continúan dos reseñas bibliografías, la primera sobre la última compilación de Omar García Brunelli, Sonata baja: El tango moderno de Eduardo Rovira escrita por Ana Belén Disandro y la recensión de Lucas Lillo acerca de El saxofón en el Perú: inserción y desarrollo en las bandas militares peruanas a finales del siglo XIX e inicios del siglo XX, una investigación de Jonathan García Arias.

Un hecho desdichado ha marcado la historia de la música en Argentina, y fue el fallecimiento del eximio musicólogo y docente Omar Corrado el 4 de mayo pasado. Su deceso conmocionó a la comunidad musicológica latinoamericana. Guillermo Dellmans y Omar García Brunelli nos acercan algunos de sus recuerdos acerca de experiencias vividas en la cercanía con Omar a través de dos sentidos relatos.


Una breve reseña de la RAM


Durante los primeros diez años, la RAM se editó impresa en papel con frecuencia anual; se estructuró en dos secciones que agrupaban artículos libres y reseñas, con alguna información adicional de eventos científicos propios hacia el final. En ese lapso, estuvo abocada a su estabilización y a la búsqueda de una musicología latinoamericana. Desde el número doble 12/13 (2012), se decidió incluir una nueva sección: un dosier temático cuyos participantes fueran convocados por un


coordinador seleccionado por el Comité Editorial. Desde entonces, también los textos resultantes de esta primera elección —previo acuerdo con los editores— son evaluados por un referato en modalidad doble ciego, como el resto de las colaboraciones destinadas a la segunda sección de artículos libres. Por último, continúa el espacio dado a las reseñas bibliográficas o fonográficas para incentivar la lectura o la escucha de las últimas publicaciones.

En 2017, a partir del número 18, hubo cambios afortunados. Por un lado, se trasladó la RAM a la plataforma OJS para ofrecer acceso abierto y libre a todo su contenido bajo licencia CC BY-NC 4.0 y, sobre todo, para expandir su alcance hacia una mayor cantidad de lectores hispanohablantes sin suscripciones abonadas y mantener su periodicidad anual. Por otro lado, se resolvió conformar un equipo editorial con socios de la institución para desempeñar las funciones de un responsable, un comité y un productor editorial; se buscó el respaldo académico de un Comité Asesor con representantes destacados de distintas instituciones. Aunque se buscó dotar de mayor estabilidad a los integrantes del equipo, no ha sido posible debido a la necesaria dedicación que exige desarrollar las tareas, todas realizadas ad honorem.

En 2020 la RAM varió su frecuencia de publicación a semestral. Los años de aislamiento y encierro provocados por la pandemia trajeron nuevas agendas de investigación, mayor internacionalización a través de la OJS, del acceso abierto y del referato externo. Tres décadas después, aquella pregunta de Waisman formulada en la primera editorial permanece abierta. Sin embargo, hoy puede enunciarse en términos diferentes. Ya no se trata únicamente de pensar una musicología latinoamericana, sino de comprender cómo esa musicología podría dialogar con perspectivas decoloniales, transnacionales, digitales e interdisciplinarias sin perder de vista las especificidades históricas y culturales de la macro región. A lo largo de tres décadas, la RAM no solo documentó la evolución de la musicología argentina, sino que contribuyó activamente a ella al ofrecer un espacio para dar visibilidad a nuevos problemas, objetos de estudio emergentes y enfoques metodológicos que ampliaron los límites tradicionales de la disciplina.

Los contenidos publicados permiten observar cómo la disciplina fue desplazando progresivamente su centro de interés desde repertorios y problemas tradicionales hacia preguntas cada vez más abiertas a la cultura, la sociedad, los medios y mediaciones tecnológicas y a las múltiples prácticas musicales contemporáneas. Si bien, los trabajos publicados demuestran que la musicología en Argentina no ha abandonado hasta ahora los marcos conceptuales desarrollados por la “narración


maestra” europea o anglosajona —si escuchamos a Dipesh Chakrabarty en su clásico texto “Postcoloniality and the Artifice of History” (2000)—, sí han relativizado su centralidad. La RAM ha favorecido el diálogo con ese “referente silencioso” que modeló el conocimiento histórico y la subalternidad de las historias no europeas, proceso tan explícitamente caracterizado por Omar Corrado (2004-2005). De esta manera, la RAM no solo ha ofrecido perspectivas producidas desde América Latina

—con enfoques provenientes de la antropología, la historia cultural, los estudios de género, los estudios poscoloniales y decoloniales—, sino que ha enriquecido el horizonte disciplinar.

En un comienzo, el director y el equipo editorial de la RAM se había conformado con el presidente de la Asociación Argentina de Musicología y miembros de su Comisión Directiva. El primer Comité Editorial integró dos notables figuras que han dejado caminos abiertos y marcados con profundas huellas para la musicología, Omar Corrado y Gerardo Huseby. Hasta la actualidad se ha mantenido la superposición de funciones de la presidencia de la Comisión Directiva y la dirección de la Revista…, por lo cual Leonardo Waisman, Miguel Á. García, Silvina Luz Mansilla, Diego Madoery, Adriana Cerletti, Hernán Gabriel Vázquez han dirigido sucesivamente la publicación.

Quien escribe estas líneas se ha desempeñado como editora responsable de diez números incluyendo el presente. La estrecha colaboración con el actual comité editorial —constituido por Yanet Hebe Gericó, Luisina Inés García y Ariel Hernán Mamani— ha permitido desarrollar una inestimable gestión de la revisión, evaluación, corrección de estilo y edición de todos los contenidos. A ello se suma la producción editorial —ocupada en la maquetación y publicación de las ediciones—que comparten Mario de Mendoza, Hernán Vázquez y Gisela Peláez. Editar una revista supone mucho más que reunir artículos. Implica convocar especialistas, sostener procesos de evaluación rigurosos, acompañar autores, resolver problemas técnicos, cuidar la calidad editorial y garantizar la continuidad de una publicación cuyo trabajo suele permanecer invisible para quienes leen sus páginas. Esa tarea colectiva constituye uno de los patrimonios menos visibles, pero más valiosos de la comunidad musicológica. Por estas razones, manifiesto mi mayor reconocimiento al actual equipo editorial.

Desde lo personal, en vistas a que esta es mi última participación en la edición de la RAM, expreso mi agradecimiento a quienes confiaron en esta empresa, autores, evaluadores, editores y lectores. Agradezco a Adriana Cerletti que —siendo presidente de la AAM en 2021— me invitó a integrar el equipo editorial como


responsable de la Revista. Igualmente, destaco la confianza y el apoyo brindado por el actual presidente y director de la RAM, Hernán Gabriel Vázquez, quien animó al comité editorial en su totalidad a capacitarnos para ingresar la Revista a la Open Journal System (OJS) en 2023. No queda más que desear éxito al siguiente grupo de profesionales que tendrá a su cargo afrontar los futuros desafíos editoriales.


Fátima Graciela Musri

Responsable editorial